jueves, 25 de abril de 2013

Los porqués y los quizás


Existen millones de preguntas a las que tengo que buscarles respuestas. Entre todas ellas, al menos, me hago y contesto unas cuantas al día. Las que me importan hoy:




· ¿Por qué parece que en mi vida sólo hay árboles caducos en los que me apoyo para buscar cobijo? Quizás no merezca tener sombra. 

· ¿Por qué, a pesar de los pesares, me cuesta perder la sonrisa? Quizás no sonrío por estar feliz, sino para demostrar que soy fuerte.


· ¿Por qué me cuesta confiar? Quizás es porque mi primer instinto es siempre la desconfianza.

· ¿Por qué  siempre olvidan la de miles de veces que les he ayudado? Quizás porque sólo les importa esa vez en la que no pude hacerlo.


· ¿Por qué me siento cómoda en un segundo plano? Quizás el estrés del protagonismo me da más miedo del que debería.

· ¿Por qué cuando bromeo me toman en serio? Quizás sea porque cuando estoy seria piensan que es una broma.

· ¿Por qué tengo la mala costumbre de querer a la gente más de lo que me quieren a mí? Quizás el amor no tiene niveles comparativos sino grados de intensidad.


· ¿Por qué el fruto de mi esfuerzo es tan escaso? Quizás no me esté esforzando tanto como pudiera hacerlo.

· ¿Por qué la vida de fuera me interesa cada vez menos? Quizás no miré el paisaje, sus detalles y lo que me ofrecen con atención.

· ¿Por qué, una y otra vez, me la estoy jugando a sabiendas que puedo perder? Quizás si no jugase, estaría perdida.


· ¿Por qué le cuesta a la primavera llegar a mi ventana? Quizás sea porque estoy injustamente condenada a vivir en un invierno permanente.


· ¿Por qué soy incapaz de esperar que la tormenta pase? Quizás me gusta demasiado bailar bajo la lluvia.