viernes 20 de noviembre de 2009

Acompáñame a estar sola

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Te metes cada día en la cama y, como sin querer molestar, bajo las sábanas, vas buscando mis pies, recién desprendidos de los calcetines; están fríos, casi congelados, tu calor les ayudará a conseguir una temperatura agradable.
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Acortas distancias, ahora siento tu pecho contra mi espalda.
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Antes de rodearme con un confortable abrazo, te entretienes enredándote en mi pelo. Te gusta como huele, lo sé; ese olor, mi olor, te transporta a lugares bellos, puros, tranquilos. Me susurras musicalmente las buenas noches, no las oigo con claridad, pero sé que lo has dicho, estoy convencida.
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Los latidos de tu corazón acompasan una nana irresistible, sin embargo, no consigo quedarme dormida... Me despierto y no te tengo cerca. Te busco en ese lado vacío. Cierro los ojos y ya no consigo verte. Nunca has estado aquí conmigo, por eso te pido, aunque sea sólo por un instante... Acompáñame a estar sola.




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http://www.youtube.com/watch?v=fo28CKdS_6U

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La soledad, cuando estás solo te hace reflexionar; cuando te encuentras lejos te hace añorar; cuando todo lo tienes te hace valorar. Pero sentirse solo teniendo compañía, hace que te sientas el más desdichado entre los mortales. Por eso:

* Si te despertaste con alguien al lado, además de un abrazo, dale los buenos días.

* Y si te vas sin compañía a la cama, es posible que la persona a la que añoras también se acueste sola... Llámale.




miércoles 18 de noviembre de 2009

Remedio infalible para conciliar un sosegado sueño

Las estadísticas, algunas veces, confirman hechos poco probables, carentes de sentido y casi impensables. Buscando algunos ejemplos por la red, he podido saber (y así dormir más tranquila hoy) que:


- Mientras dormimos nos podemos tragar una media de 15 insectos al año. En este estudio olvidaron mencionar si esto pasa en ciudades o en zonas rurales. Los moradores de bellas aldeas que descansen tranquilos, que en las grandes urbes hay más mierda y, en consecuencia, más moscas para repartir.

- Si se nada en una piscina municipal alrededor de una hora, habremos ingerido un total de litro y medio de pis, aproximadamente, claro, todo depende de cuánto abramos la boca entre brazada y brazada.

- Anualmente, le damos la mano a 6 hombres que no se lavan las manos después de ir al baño a vaciar los tanques de orines. En el estudio no se mencionaban otro tipo de descargas.

- El 20% de las personas de la población mundial muere a causa del tabaco, con lo cuál, eso quiere decir que el 80% restante se mueren por no fumar. ¿Queréis los fumadores más pruebas de que nos estáis matando a los que no fumamos?
- "SEXO" es la palabra más buscada en la red: cada segundo, 28.258 usuarios de Internet están viendo páginas de contenido pornográfico y cada día aparecen 266 nuevos y lujuriosos sitios web que se suman a los 372 millones de páginas estimadas que ya existen. Lo que significa que todos esos tienen 11,08333... [periódico] segundos para emplearlos visionando cada una de esas páginas. No me extraña así que existan tantos, tantísimos casos, de precocidad masculina (ya que el 82% de los que visitan estas páginas son hombres); con tanto estrés es que no se pueden hacer bien las cosas!!!

- Sólo una persona entre un millón se cree la veracidad de los estudios estadísticos. Y después de visto lo visto, esa persona hoy soy yo.


Lo único que me queda claro es que este tipo de cálculos tendrían que ser ciencias exactas, así, podríamos cambiar bastante la percepción que tenemos del mundo. Lo dicho, buenas noches, que ahora me toca dormir plácidamente.






lunes 16 de noviembre de 2009

Conozco mi reflejo... Y me gusta lo que veo


La llamada búsqueda de la identidad me aburre. Sé quién soy. Uno sabe perfectamente quién es: cada irregularidad de una uña, cada pensamiento que guarda para sí, cada opinión que expresa es su forma de vivir y su responsabilidad.
[Loot and Other Stories, Nadine Gordimer]






miércoles 11 de noviembre de 2009

¿Qué vemos esta noche?

Recuerdo que aún vivía en casa de mi abuela. Por aquel entonces, además de emplear mi tiempo en cosas de niñas, compartía bastantes horas con ella frente a la televesión. Hacíamos tratos divertidos: si yo veía capítulos de Bonanza, Dinastía o Santa Bárbara, ella luego también seguía Los problemas crecen, Colegio Degrassi o El príncipe de Bel-Air. Pero no sólo pasábamos el rato viendo series, lo que más nos gustaba a ambas era acomodarnos para disfrutar de una buena película. Gracias a mi abuela comencé a amar el cine. A ella le dedico este TOP 15 de películas inolvidables para mí.


1 ¡Qué bello es vivir! [Frank Capra, 1946]
(El lugar: Bedford Falls, el protagonista: George Bailey [al que daba vida mi adorado James Stewart] y su mejor aliado: Clarence, el ángel que tiene que ganarse las alas… Mezclar todo durante 122min de cinta y como resultado se obtendrá el más bello cuento de navidad que jamás habríamos podido imaginar, de esos con moraleja final que nos recuerda que vivir es algo maravilloso).



2 Eduardo Manostijeras [Tim Burton, 1990]
(Otro cuento navideño, pero esta vez de la mano del genial Burton. Una vez escuché que era una historia de hadas contada para adultos con alma de niños, pero no sólo los eternos adolescentes son los que pueden disfrutar con la triste historia de Eduardo [Johnny Depp], ¿verdad?).



3 Pesadilla antes de Navidad [Tim Burton, 1993]
(¿Qué puedo decir sobre Jack Skellington y su obsesión por buscar un matiz diferente para Halloween? Pues… ¡Que me encanta! Ese aire gótico, esas canciones macabras, ese toque de humor sarcástico… Nuevamente Tim y su genialidad).


4 El sexto sentido [Michael Night Shyamalan, 1999]
(Normalmente, me adelanto al final de las películas [será por haber visto tantas] pero la 1ª vez que vi ésta no pude ni imaginar como acabaría. Fue tal la sorpresa que desde entonces se convirtió en una de mis pelis favoritas).


5 Dirty Dancing [Emile Ardolino, 1987]
(Uff!!! Cuántas veces habré podido ver a ese Johnny Castle [potentísimo y buenísimo Patrick Swayze] bailando al ritmo del tema “Hungry Eyes”. Creo que fue entonces cuando empezó a gustarme tanto el baile. Gran parte de la culpa la tienen él y esa manera de bailar).


6 Entrevista con un vampiro [Neil Jordan, 1994]
(Mi fascinación por el mundo de los vampiros no comenzó cuando yo viera a Louis [excelente interpretación de Brad Pitt] en la pantalla grande, pero eso no le resta importancia a una de las crónicas vampíricas mejor contadas. Otro punto de vista para tratar el mundo sin sol y contar lo que les pasa a los que en él habitan).


7 Big Fish [Tim Burton, 2003]
(Es el cuento más bonito que jamás me hayan contado. En realidad, simbólicamente todos esperamos tener una existencia muy parecida a la de Edward Bloom [Perry Waltson = de niño, Ewan McGregor = de adulto, Albert Finney = de mayor], el personaje principal, pues después de tener una vida llena de experiencias, anécdotas y acontecimientos, lo único que nos quedará en la vida será experimentar la muerte).


8 Willow [George Lucas, 1988]
(Son muchos los que agradecen y admiran al señor Lucas por la saga de “La guerra de las galaxias”, sobre las que no voy a opinar para no herir sentimientos de nadie. Personalmente me quedo con esta historia contada en forma de cuento con duendes, enanos, trolls y princesas).


9 El mago de Oz [Victor Fleming, 1939]
(“Sigue el camino de baldosas amarillas”, tras esta frase Dorothy [Judy Garland] se adentraba en el mundo de Oz… ¡Cuántos recuerdos de mi infancia! Cada vez que veo la película de nuevo vuelvo a ser aquella niña de ojos abiertos de par en par, atenta a lo que pasaba en la pantalla y que tarareaba las canciones al mismo tiempo que lo hacían la protagonista y el resto de personajes).



10 Pulp Fiction [Quentin Tarantino, 1994]
(Por aquel entonces, en su estreno, mis amigos no querían ir al cine porque ese director novel tenía fama de violento, así que me fui sola a verla. ¡Menos mal que lo hice! Hoy es director de renombre y su filmografía tiene miles de seguidores).


11 Ciudadano Kane [Orson Wells, 1941]
(Sólo diré lo mismo que se dice al principio de la peli: “Rosebud”. Los que la hábies visto, sabéis de lo que hablo y los que no, pues quedáis pendientes de verla. Otra buena biografía).


12 Reservoir Dogs [Quentin Tarantino, 1993]
(Si quieres que una banda cohesione y funcione hay que ponerle a los miembros nombres de colores… Los acontecimientos que vayan pasando luego, sólo puede ser fruto de unos desafortunados incidentes. Nota: Genial la escena del baile de Michael Madsen).


13 Historias de Filadelfia [George Cukor, 1940]
(Que la cabra siempre tira al monte, eso ya se sabe. Que no hay dos sin tres, también… Pero, ¿es verdad que las apariencias pueden engañar? Esta historia demuestra que la posición social no es lo que realmente importa para saber encontrar la estabilidad).


14 Matar a un ruiseñor [Robert Mulligan, 1962]
(Moralidad y principios son difíciles de definir, porque cada cuál tendrá los suyos y por supuesto, pensará que están muy por encima de lo que piensen lo demás. Esta película es de mis favoritas porque trata un tema tabú entonces, y muy mal visto ahora, el racismo; y todo desde la mirada más objetiva posible, una niña, la hija del abogado Atticus [Gregory Peck]).



15 Forrest Gump [Robert Zemeckis, 1994]
(Para hacer una buena crítica de los EEUU, no es necesario estar todo el día criticando a George W. Bush como hacía Michael Moore cada vez que tenía ocasión [no es que el otro no se lo mereciera, pero todo en su justa medida es mejor]. Con una “fantástica” y sencilla biografía [la del personaje homónimo al título de la película, interpretado por Tom Hans] Zemeckis fue capaz de conseguir la que yo considero la mejor crítica a la sociedad americana que se ha hecho hasta el momento presente).


Y ahora, ¿le contáis vosotros a esta burtoniana hasta la médula cuáles son las pelis de vuestras vidas?







viernes 6 de noviembre de 2009

Hankachi


Hankachi, la joven de las lágrimas.

Desapercibida, así pasa Hankachi allí por dónde va. Rasgos simples, demasiado simples para llamar la atención a simple vista, pero se podría decir que a ella parece gustarle ser casi incorpórea. Indumentaria nada sugerente que oculta sus bien definidas curvas y semblante tranquilo, casi inexpresivo. Su entorno siempre le recrimina que eso, como es ella, no le gusta a nadie, que jamás conseguirá conocer a la persona adecuada si no cambia ¿Qué significa “persona adecuada”? Hankachi llora, y lo hace a solas, son lágrimas de incomprensión. El momento perfecto siempre llega con la complicidad de la noche. Ríos escarlata empapan su almohada, ríos húmedos aún en la madrugada; secos, sin indicios de lo que ha sucedido horas antes, cuando despunta el alba.


Kudaru & Hankachi, el gimoteo a dúo.

Hankachi es amiga de Kudaru, se conocen desde hace bastante tiempo. Comparten muchas confidencias, pero el secreto de las lágrimas nocturnas es sólo de Hankachi. Kudaru tiene una novia a la que necesita olvidar. Se refugia en los labios de Hankachi y allí consigue parar su propio llanto.



Bankô, Kudaru & Hankachi, el triángulo de los sollozos.

Bankô, la que fuera novia de Kudaru y amiga de Hankachi, le pregunta para saber de él, no se hablan desde que ella lo dejara. Hankachi no le miente, pero tampoco le cuenta toda la verdad. No le dice que cuando nadie mira, Kudaru y ella se convierten en uno. No le cuenta que en los momentos en los que Kudaru la besa no le importa ser invisible para el resto, que lo que quiere ya lo tiene cerca. No le expresa lo que siente con las caricias de Kudaru. Olvida los detalles deliberadamente porque sabe que Kudaru quiere a Bankô, que no la va a relegar jamás, y que al besarla a ella aún cree que besa a Bankô.



Hankachi, la que sigue llorando.

Cada noche Kudaru sueña con volver junto a Bankô, cree que eso lo convierte en traidor a los ojos de Hankachi, pero lo que le pasa en realidad es que no sabe lo que siente. Le gusta ser amado por ella. Los sueños de Hankachi le muestran una muchacha muy parecida a como ella era antes: solitaria, pero segura de sí misma. Su cabeza reposa sobre una almohada mojada por las lágrimas rojas. No le importa el daño que le puedan hacer o lo que le digan, porque el daño más grande se lo hace ella misma; Hankachi también se cuenta mentiras. Nota como llega la angustia a su cama. Un escalofrío recorre toda su espalda; al alcanzar los hombros se convierte en un dolor punzante, agudo y continuo, que ni cerrando los ojos desaparece. Hankachi quisiera estar en otra parte, pero tampoco se le ocurre mejor destino. Las lágrimas granate nublan su vista y su razón. Decide seguir enredándose en las sábanas, consigue hacer con ellas un nudo más apretado que el de su estómago. Mantiene una pelea con el sueño. Aún no se ha dormido. Quizás mañana sea consciente que Kudaru sólo la utiliza para escapar de su propia realidad, ¿y qué si lo hace? No se lo va a impedir. Le gusta ser amada por él. Aunque lo suyo sea una historia de amor ficticio, no quiere que se acabe. Hankachi ha llorado, y lo ha hecho a solas de nuevo. Se duerme sobre una almohada calada por unas lágrimas de impotencia.




La amistad puede ascender a amor, y a menudo lo hace, pero el amor nunca desciende a amistad
[Lord Byron].




martes 3 de noviembre de 2009

Alguien [que no tienes ni puñetera idea de quién es] te ha añadido como amigo






Antes, para conocerse un poco mejor, la gente se interrelacionaba en baretos de moda, en las colas de los cines o en los pasillos de las bibliotecas. Ahora, en esos lugares sigue habiendo personas que pululan pero sin necesidad de tener que hablar con nadie, pues sólo tienen en mente estar cerca de un ordenador para entablar una conversación.


La idea en sí no está mal. Puedes llegar a tener nuevas amistades interesantes (comienzos de nuevas etapas) o recuperar amigos de un pasado no tan lejano (a los que podrías haber llamado y por pereza el teléfono aún no has descolgado).


Cierto que las redes sociales nos mantienen comunicados, aunque estoy empezando a pensar como Homer Simpson: el problema de tanta comunicación es que contiene demasiada comunicación.


Esto no hay quién lo pare!!! Somos abejas dentro de un enjambre pegajoso, que al mismo tiempo puede ser dulce como la miel y amargo como la hiel.


Es lo que hay, como lo de "¿dónde va la gente? Dónde va Vicente"; uno lo creó hace 12 años y otros le hemos seguido como borreguitos. Quedan algunos que aún no han caído, pero en mi humilde opinión... Ya caerán.

sábado 31 de octubre de 2009

Dónde viven los monstruos ¿?

Me gustaría pensar que los monstruos sólo salen a la calle en un día como el de hoy, pero mucho me temo que la gran escalofriante mayoría tiene licencia para mezclarse con nosotros a diario, ¿o es que pensáis que los banqueros, los políticos y los maleantes son seres humanos? Sería perfecto que tan sólo se conformaran con pedir "truco o trato", aunque ya se sabe que con lo que menos se conforman es cobrándose almas.
Están entre nosotros, guste o no; ahora bien, lo que yo me pregunto es ¿dónde se meten cuando terminan su jornada laboral? Me consta que algunos se esconden debajo de las camas (por esa razón siempre no has dado cosa buscar una zapatilla que pasa la barrera del edredón, no fuésemos a perder la mano en el intento); otros prefieren la oscuridad de los armarios con el olor a la bolsa de las bolitas de alcanfor (los sustos y malos rollos que han causado esas puertas entreabiertas por las noches); los más traviesos son los que descansan debajo de las escaleras (de cuánto tropezón tonto son ellos los causantes!!! Ya sabéis, si bajáis con cuidado los escalones y no hacéis mucho ruido en el descenso, es posible, que no improbable, que os dejen en paz); los que menos habitan en las alcantarillas (porque no tienen más remedio, ya que en el reparto de los habitáculos por ocupar llegaron tarde) y son muy pocos, cada vez menos, los que viven y trabajan en los caminos, las cunetas y las curvas en ropa para ir a dormir (hace años, éstos mismos se quejaron en los sindicatos, protestando por la indumentaria que tenían que llevar puesta y por las horas "muertas" que se pasaban rondando los alrededores sin poder asustar a nadie; es que las autovías han hecho mucho daño a este sector). Los más molestos son los que están en las cañerías, los enchufes e interruptores, ..., (no creáis que si nos quedamos sin agua, se va la luz o falla la corriente es porque algo se ha estropeado... Son ellos, los monstruos los autores del estropicio).
El caso es que hoy, monstruos y humanos, tenemos todos licencia para mezclarnos, divertirnos y celebrar la noche de brujas de la manera más aterradora que se nos ocurra. Recordad siempre: más vale monstruo conocido que angelotes por conocer.



¡FELIZ & ESTREMECEDOR HALLOWEEN!










jueves 29 de octubre de 2009

Mi hada madrina

* Tengo un hada madrina muy generosa, tanto que me concede deseos aunque no se los pida. Ella sabe como hacer que sonría. Me devuelve las ganas de creer en que todo, ABSOLUTAMENTE todo, es posible, hasta lo más difícil se puede conseguir; lo único que yo tengo que hacer es seguir admitiendo que la magia existe. Ese hada se llama cine y es el cine el que consigue que siga aceptando que hasta el amor no tiene que ser siempre imposible * http://www.youtube.com/watch?v=Cpz4JzLLo60









video



miércoles 28 de octubre de 2009

La única visión

Nada tiene nunca un único punto de vista, pues está tu versión,
la mía y la verdad.
Lo que no debemos hacer es cerrar los ojos para dejar
de ver lo que hay alrededor.
Sé que las cicatrices son el recuerdo de unas heridas que duelen demasiado, pero no te rindas,
recuerda que, no hay peor ciego que el que no quiere ver.







Scar tissue that I wish you saw
Sarcastic mister know it all
Close your eyes and I'll kiss you 'cause
With the birds I'll share
With the birds I'll share
This lonely view
With the birds I'll share
This lonely view


Push me up against the wall
Young Kentucky girl in a push-up bra
Fallin' all over myself
To lick your heart and taste your health 'cause
With the birds I'll share
This lonely view...


Blood loss in a bathroom stall
Southern girl with a scarlet drawl
Wave good-bye to ma and pa 'cause
With the birds I'll share
With the birds I'll share
This lonely view
With the birds I'll share
This lonely view


Soft spoken with a broken jaw
Step outside but not to brawl
Autumn's sweet we call it fall
I'll make it to the moon if I have to crawl and...
With the birds I'll share
This lonely view...


Scar tissue that I wish you saw
Sarcastic mister know it all
Close your eyes and I'll kiss you 'cause
With the birds I'll share
With the birds I'll share
This lonely view
With the birds I'll share
This lonely view...






[Fijáos bien en la indumentaria de Flea (Michael Balzary),
muy apropiada para la inminente celebración de Halloween]




sábado 24 de octubre de 2009

Mis escenas favoritas II

En esta ocasión me apetecía mostraros la escena de una película muy especial para mí, La princesa prometida [The Princess Bride. Rob Reiner, 1987]. Íñigo Montoya (Mandi Patinkin) ha buscado durante toda su vida a la persona que mató a su padre, el conde Tyrone Rugen (Christopher Guest); el momento de su venganza ha llegado (¡por fin!) y está dispuesto a saborearla:









http://www.youtube.com/watch?v=i3W5GDkgf2w&feature=related

Íñigo: Hello, my name is Íñigo Montoya. You killed my father. Prepare to die... [Hola, me llamo Íñigo Montoya. Tú mataste a mi padre. Prepárete para morir...]

Íñigo: Hello, my name is Íñigo Montoya. You killed my father. Prepare to die. [Hola, me llamo Íñigo Montoya. Tú mataste a mi padre. Prepárate para morir.]

Íñigo: Hello! My name is Íñigo Montoya! You killed my father! Prepare to die! [¡Hola! ¡Me llamo Íñigo Montoya! ¡Tú mataste a mi padre! ¡Prepárate para morir!]

Rugen: Stop saying that! [¡Ya basta de decir eso!]

Íñigo: HELLO! MY NAME IS ÍÑIGO MONTOYA! YOU KILLED MY FATHER! PREPARE TO DIE...! [¡HOLA! ¡ME LLAMO ÍÑIGO MONTOYA! ¡TÚ MATASTE A MI PADRE! ¡PREPÁRATE PARA MORIR...!]

Rugen: No! [¡No!]

Íñigo: Offer me money [Ofréceme dinero]

Rugen: Yes! [¡Sí!]

Íñigo: Power, too, promise me that! [Y también poder ¡Prométemelo!]

Rugen: All that I have and more. Please... [Todo cuánto poseo. Por favor...]

Íñigo: Offer me anything I ask for [Ofréceme todo cuánto te pida]

Rugen: Anything you want... [Todo cuánto me pidas]

Íñigo: I want my father back, you son of a bitch! [Yo quiero a mi padre, ¡hijo de puta!] (Íñigo runs and Rugen falls to the floor, dead // Íñigo sale corriendo y rugen cae al suelo, muerto).




miércoles 21 de octubre de 2009

Vidas curiosas VII: Roald Dahl










¿Qué podrían tener en común “36 horas (George Seaton, 1965)”, “Sólo se vive dos veces (Lewis Gilbert, 1967)”, “Chitty Chitty Bang Bang (Ken Hughes,1968)”, “Willy Wonka y la fábrica de chocolate (Mel Stuart, 1971)”, “Relatos de lo inesperado (1979)”, “Los gremlins (Joe Dante, 1984)”, “Breaking point (Peter Markle, 1989)”, “Las brujas (1990)”, “Four Rooms (Allison Anders, Alexandre Rockwell, Robert Rodríguez & Quentin Tarantino, 1995)”, “James y el melocotón gigante (Henry Selick, 1996)”, “Matilda (Danny DeVito, 1996)”, “Génesis y catástrofe (2000)”, “Charlie y la fábrica de chocolate (Tim Burton, 2005)” o “Fantastic Mr.Fox (Wes Anderson, 2009)” aparte de ser títulos de películas conocidas? Pues todas estas historias son guiones y/o adaptaciones de cuentos y relatos que salieron de la misma cabeza, la del mundo imaginario de Roald Dahl.

De padres noruegos, este escritor británico, llegó al mundo el 13 de septiembre de 1916. Astri, su hermana mayor, y Harald, su padre, murieron con pocas semanas de diferencia y Sofie, su madre y reciente viuda, prefirió quedarse en el Reino Unido para criar a su hijo como deseara su marido en vida. Roald asistió a la prestigiosa Escuela de la Catedral en Llandaff, Gales, hasta que llevó a cabo una broma pesada con otros cuatro compañeros. Tras el castigo que el director les impuso, su madre lo sacó de aquella escuela que castigaba a sus alumnos bastoneándolos.

Entre 1923-29 fue enviado a estudiar en el colegio privado de St’s Peter School en Weston-Mare. El siguiente centro fue la Repton School en Derbyshire; allí pasó una buena época y aquel también fue el lugar dónde descubrió cierto interés por la fotografía. Entre escuela y escuela, durante su infancia y su adolescencia, Roald siempre pasaba sus vacaciones en Noruega.

Tras terminar la época escolar, se convirtió en explorador. Vivió en Terranova, trabajó para la compañía petrolífera Royal Dutch Shell y después de dos años de entrenamiento lo destinaron a Dar-es-Salaam
, Tanganica (actual Tanzania). En 1939 ingresó en el Royal Air Force del ejército británico y demostrando que era capaz de hacer rutas imposibles, consiguió ser aceptado para una misión de entrenamiento en Nairobi junto con otros 16 valientes, de los cuales 13 morirían en combate. A bordo de su Havilland Tiger Moth sobrevoló lugares como Kenia, Bagdad, Iraq, Egipto o Mersah Matruh, pero el avión tuvo problemas y Roald se vió forzado a realizar un aterrizaje de emergencia. Por desgracia, el tren de aterrizaje se golpéo contra las rocas y el avión se estrelló. Roald se fracturó el cráneo, se rompió la nariz y se quedó ciego. Como pudo se arrastró lejos del avión que había salido en llamas, desmayándose cuando se puso a salvo. Más tarde, escribió sobre este nefasto accidente en su primer trabajo publicado. Tras el rescate y los primeros auxilios, fue trasladado al hospital de la Royal Navy en Alejandría. Estuvo 8 semanas ciego y al recuperar la visión se enamoró de la primera persona a la que consiguió ver, la enfermera Mary Welland. 5 meses más tarde de su ingreso en el hospital, Roald estaba volando de nuevo prestando servicio en Grecia y Siria. Al terminar la guerra, consiguió un rango de cuarto grado.



1942 fue el año en el que tomó la escritura como profesión. Lo habían delegado a Washington, DC como Agregado Militar Aéreo y fue allí dónde publicó su primer cuento (“A Piece of Cake” = “Pan comido”, historia en la que contaba su accidente) en el Saturday Evening Post. Cobró 1.000 dólares por el trabajo y comenzó su carrera como escritor. Su primer relato para el público infantil fue un encargo de Walt Disney (1943) y con el paso de los años Roald continuó creando algunas de las historias para niños más originales y admiradas del siglo XX (la mayoría publicadas con ilustraciones de Quentin Blake). Al mismo tiempo, ganaba fama escribiendo macabros cuentos (tiene más de 70) para adultos que se publicaron en conocidas revistas (Playboy, The New Yorker, Ladies Home Journal, …), que fueron recogidos en diversas antologías y algunos llegaron a ser publicados sólo después de su muerte. Durante la década de los ’60, Dahl tuvo que dedicarse a escribir guiones para ganar dinero. A Roald le gustaba pasar muchas horas en su casa del jardín, si él permanecía allí su familia sabía que no tenía que molestar mientras él estaba en fase de creación.



Estuvo casado con Patricia Neal (actriz americana) durante 30 años. La pareja tuvo 5 hijos [Tessa, Olivia (fallecida a los 7 años a causa de encefalitis provocada por el sarampión), Theo, Ophelia (directora y cofundadora de Partners in Health, una ONG dedicada a proveer cuidados médicos a las comunidades más empobrecidas del mundo) y Sophie]. En 1983, se casó con su segunda esposa, Felicity A. d’Abreu, la mejor amiga de su primera mujer. La publicación póstuma en 1991 de “Memories with Food at Gipsy House”, escrito junto a su esposa Felicity, mezclando recetas, recuerdos de familia y reflexiones del autor sobre sus temas favoritos, culmina la obra de todo un genio de la literatura universal. La leucemia pudo con él, muriendo el 23 de noviembre de 1990, pero los esfuerzos y compromisos que Roald tuvo con la investigación neurológica, la hematología y la alfabetización continúan desde la R.D. Foundation. En su honor, también se han creado la R.D. Children’s Gallery y el R.D. Museum and Story Centre.



sábado 17 de octubre de 2009

Objetivo: dieta sana y equilibrada

Hace unos meses que mis allegados me ven algo más delgada, por eso, muchos me han recomendando que haga algún tipo de dieta rica en calcio, minerales, vitaminas, proteínas, ... No les falta razón a ninguno. Debería comer más y, sobre todo, mejor. El estrés del día a día, las preocupaciones y la flojera hacen que coma lo justo y necesario para no convertirme en calavera andante, digna gemela de Jack Skelington. Después de buscar por la red algún tipo de dieta que pudiera estimular mi gusa, la única más convincente ha sido la siguiente:



Ensalada andaluza, por supuesto: con su lechuguita, tomatito, jamón (del de la patita negra), zanahoria, pimiento, cebolla y daditos de queso fresco. Aliñada al gusto puede llegar a ser todo un delicioso entrante.


El primer plato, un poco cosmopolita, consistiría en: crema suave con algo de arroz acompañado de verduras y hortalizas, alimentos recomdandados para tomar a diario, añadiendo luego la salsa que más haga vibrar al paladar.


Para el segundo plato: pescado azul, al horno o a la plancha. Mejor no adornar mucho, pues luego no hay sitio para apartar las dichosas raspas. Cuidadito con ellas, no debemos atragantarnos y que se nos quite el apetito.

El postre (la parte de la comida que más me gusta, golosa que es una): tarta de chocolate y frutos secos. Nunca se le debe poner resistencia a todo lo dulce, por lo que será beneficioso aumentar el número de cucharadas de azúcar a la mezcla del pastelillo.

Para la digestión un cóctel: sin alcohol, por supuesto. Añadiendo frutas de temporada a la mezcla y jugando con los colores y sabores que tan amplia gama de alimentos pone a nuestro alcance.


Para terminar, un paseíto: no hay nada como caminar para "echar la comida para abajo". Los amantes de la siesta, que dejen la cabezadita para la noche y disfruten de la tarde; no saben la de cosas que se pierden por estar durmiendo a deshoras.

* * * * *

* Bueno, pues ahí os dejo mi propuesta, ¿opiniones sobre esta dieta? Ya me las contaréis. Que paséis bien lo que queda del finde. No hagáis nada que yo no hiciera y recordad algo de vital importancia: comed mucho (el mundo si es necesario), convertiros en auténticos glotones, demostradles a todos que sóis voraces devoradores de la vida, que nadie, absolutamente nadie, os quite las ganas.






viernes 16 de octubre de 2009

Lo que viniste a traerme


Llegaste aquel día con una de tus mejores sonrisas; lo recuerdo porque siempre me encantaba cuando sonreías. Trataste de distraerme, preguntándome cosas que se notaban no eran de tu interés. La caja que llevabas entre tus manos me llamó la atención nada más verla. Recuerdo el color vivo del papel elegido para envolverla; si no pretendías que me fijara en ella, tendrías que haber escogido una envoltura algo menos llamativa. Ese regalo era sólo y exclusivamente para mí. Lo abrí ilusionada, pero en cuestión de micro-segundos cambié la ilusión por decepción. Venías a devolverme todo lo que te había dado. Las caricias, los besos, la comprensión, la paciencia... Todo estaba dentro de esa caja, incluidas las lágrimas, esas mismas que me prometiste ibas a guardar desde la última vez que me desengañé, y que desde que tomé la caja en mis manos, sin duda, derramé de nuevo por ti.








miércoles 14 de octubre de 2009

¿Quién dijo "miedo"?

He llegado a una absurda conclusión: o estoy loca o soy tonta, de otra forma no podría entender lo que me pasa.


El estado de enajenación mental en el que me encuentro sumergida me hace creer cosas que en realidad no son. Yo, la loca, disfrazo lo que todos pueden ver con claridad porque no quiero verlo. No les hago caso cuando me aconsejan y argumento a mi favor para que ellos logren, ya no creerme, sino entenderme un poco. No lo consigo y no me extraña, a veces, no me lo creo ni yo. Vivo pensando que se puede llegar lejos, que el esfuerzo tiene que ser recompensado tarde o temprano (en mi caso, la recompensa parece no llegar nunca). Me puede hasta llegar a dar igual, mira hasta que punto de pasotismo he llegado. Sin embargo, eso no me deja exenta de cabrearme cuando mi entorno también comienza a oler mi fracaso. Yo que siempre encontraba palabras de ánimo y le veía a todo su lado positivo, estoy absoluta y completamente hundida.



La locura ha sido mi aliada en los últimos meses al hacer, decir y desear sin pensar en las consecuencias... Ahora estoy pagando el precio con el desprecio. Es justo. Dejé a un lado mis obligaciones para dedicarme en cuerpo y alma a las devociones. Si tiene arreglo, no sé por dónde puedo empezar a enmedar mis errores.


Tonterías; no he parado de cometer tonterías desde que vine al mundo. Me dieron un papel que tuve que aprender a marchas forzadas para representarlo en mi día a día. Tengo un rol que no quiero seguir interpretando. Cansada, esa es la palabra. Cansancio de cuerpo y de mente; ya no puedo ni saltar más obstáculos ni descifrar más jeroglíficos... O tal vez sí. La naturaleza humana es compleja. Como ser humano que soy... Soy "tela de complicá"... Pero lo que no voy a hacer es desprenderme del débil hilillo que me puede unir aún a la felicidad.











jueves 8 de octubre de 2009

Cuestión de tiempo





Vives tu pasado en mi presente... Me cuentas lo que solías hacer, pensar y soñar, y deseas, más que nada, que te pudiera inventar una máquina del tiempo para que volvieras atrás y, de este modo, soñar, pensar y hacer lo mismo. Lo haría, sí, que no te quepa duda, pero no puedo.

Sé que prefieres la compañía de tus antiguos fantasmas, en lugar de lo que tienes ahora. Entre las sombras, esos espectros te acompañan a todas partes y yo sólo me puedo conformar con armarme de paciencia para que algún día vuelvas a ver la luz, te des cuenta de las cosas, tengas en gran estima al acompañamiento de los que estamos cerca y le des valor a lo que te ofrezco: un futuro para que tu tiempo deje de estar roto.

lunes 5 de octubre de 2009

La barca que te aleja de lo incierto


Nada pasa por casualidad y, en ocasiones, tenemos más cal que arena para que no se nos olvide lo que sí que es realmente importante. Esos pensamientos que han nacido de la incertidumbre no tendrían que ser madurados. A veces, somos nosotros mismos los que nos complicamos la existencia. Sigue mi consejo (aunque sea sólo por esta vez):
déjate llevar por el vaivén del oleaje;
llegarás a un lugar que ni siquiera puedes imaginar ahora.

* Os deseo una feliz semana!!!

martes 29 de septiembre de 2009

Cambios semánticos II

Nueva entrega de cambios semánticos con tres términos sacados (otra vez) de la mitología. Espero que os entretenga tanto como la primera parte, y ya sabéis, si tenéis algo que añadir, soy toda oídos.


· ELFO: Criatura pequeña con poderes mágicos.
Origen: el término viene del noruego antiguo ‘alfr’; inglés antiguo ‘aelf’ y holadés medio ‘elf’.
Cambios: 1/ Metáfora (1.a.- Niño alegre y travieso, 1.b.- Persona ágil, 1.c.- Algunas veces se relaciona el término con alguien malicioso o rencoroso, 1.d.- Enano y 1.e.- Criatura pícara [siglo XVI]. 2/ Metonimia por invención (Compañía japonesa de ordenadores). 3/ Similitud en el nombre (El personaje principal de la película “Elf, 2003”). 4/ Metonimia (Persona pequeña imaginaria mostrada en pinturas y dibujos como hombre vestido de verde con orejas puntiagudas y sombrero alto; a menudo, se describen en cuentos e historias como personajes picarescos y de ciertos poderes mágicos).
Referencia literaria:
A/ Del poema anglo-sajón "Beowulf" (verso 112), dónde se cuenta la tragedia de un héroe a través de la historia, la leyenda y el folklore germánico en estilo y dicción. La palabra elfo fue usada en plural (ylfe=elves=elfos) para hacer referencia a una enfermedad atribuida a espíritus malignos:

“… eotenas ond ylfe ond orcneas”

· FURIAS: Criaturas femeninas maléficas en las culturas griega (conocidas como Erinias) y romana, cuya labor consistía en perseguir a los culpables de ciertos crímenes. Hijas de la sangre que derramara Urano encima de Gea cuando Cronos, su hijo, le castró. Eran tres terribles, sanguinarias divinidades menores con cabezas de perro, alas de murciélagos, pelos de serpiente. Sus nombres eran: Alecto (que castigaba los delitos morales), Megera (castigadora de los delitos de infidelidad) y Tisífone (a la que le tocó castigar los delitos de sangre).
Origen: Del griego ‘furiosus’ o ‘furere’, del término latino ‘furia’ el cuál, luego en la Edad Media, se convirtió en ‘furie’ con el signifcado de ‘rugir, bramar o protestar furiosamente’.
Cambios: 1/ Etimología, similitud en los nombres (1.a.- Persona enfadada o con una pasión violenta; 1.b.- Acción incontrolada o turbulenta; 1.c.- Mujer que es considerada maliciosa y 1.d.- Persona rencorosa).
Referencias literarias:
A/ Publio Ovidio Nasón (43 A.C.-19 D.C.), poeta latino, escribió algo sobre las tres Furias en su "Metamorfosis" (libros I & III).
B/ En la tradición órfica (corriente religiosa de la antigua Grecia), se pueden hallar textos en los que mencionan a la Furias como hijas de Hades y Perséfone; compromiso con el mundo infernal que también aparece mencionado en la "Ilíada" de Homero.

· GRACIAS: En Grecia, personificación de la belleza, el encanto y la elegancia. Ellas fueron tres diosas, personificaciones del encanto, la belleza, la naturaleza, la creatividad humana y la fertilidad. Eran llamadas Aglaya (gracia de la belleza, hija de Zeus y Eurínome), Eufrósine (gracia del júbilo, hija de Hera y Dioniso) y Talía (gracia de las festividades, hija de Helios y Egle). Cerca de Delfos estaba el río Cefiso, consagrado a las Gracias, lugar dónde se llevaban a cabo las celebraciones Caritesias en honor a ellas.
Origen: Del griego ‘graties’ y del Latín ‘gratia/gratiae’.
Cambios: 1/ Metáfora (musas o genios con grandes y raras habilidades naturales para dotar a los artistas de inspiración en música, literatura y toda clase de artes). 2/ Metonimia (2.a.- Favor divino [siglo XII], 2.b.- Oración corta de los cristianos antes de la bendición de una comida [siglo XIII], 2.c.- Una cualidad agradable en la estética o la apariencia de una persona [siglo XIV] y 2.d.- Un sinónimo del término anglosajón ‘reformed’ (= prostituta reformada). 3/ Continuidad en el nombre (GRACE es el acrónimo del proyecto espacial Recuperación Gravitacional y Experimentos Climáticos). 4/ Etimología, similitud en los nombres (4.a.- Una cualidad de simpleza, belleza natural, especialmente en movimiento o forma; 4.b.- Una cualidad de cortesía y agrado; 4.c.- Buena disposición para ser justo y honorable; 4.d.- Aprobación o amabilidad; 4.e.- Periodo de tiempo que se deja o se permite antes de que ocurra algo y 4.f.- Usado para hacer referencia a ‘duque’, ‘duquesa’ o ‘arzobispo’).
Referencia literaria:
A/ George Herbert (1593-1633), poeta, orador y sacerdote inglés, en su poema llamado "Jordan (II)" hizo referencia a las Gracias, mostrando una imagen de una musa cristianizada que ayuda al poeta a inventar su poesía, en la siguiente estrofa:

“ … But while I bustle, I might heare a friend
Whisper, How wide is all this long pretence!
There is in love a sweethnesse readie penn’d;
Copie out onely that, and save expense.”





lunes 28 de septiembre de 2009

El suelo bajo mis pies






No es una superficie demasiado firme, pero tampoco de arenas movedizas. Mi vista se pierde a lo lejos cuando, al contemplar una hilera de piedras diferentes en formas y tamaños, me distraigo y me resulta el camino más ameno y algo menos dificultoso. Si me muevo con cuidado hasta puedo avanzar, sin problemas, unos metros. A veces, me gusta quedarme parada, aguantando el equilibrio sobre un solo pie, mirar lo que tengo a mi alrededor, observar a la gente que de vez en cuando pasa cerca y, sobre todo, lo que más me gusta, es disfrutar de la caída del sol desde algún privilegiado lugar que me haya encontrado por casualidad.


Es un recorrido, la mayor parte del tiempo, ascendente y por eso me tengo que apoyar, como la que no quiere la cosa, en hombros que pasan por mi lado del camino. Mis ojos hacen de objetivo para la tarjeta de memoria de mis recuerdos, guardando conversaciones, experiencias con otros caminantes y momentos memorables de visita en otros parajes, aunque, en ocasiones, pueden pasar meses hasta que halle paisajes que realmente merecen la pena o conozca a gente con la que poder entablar conversación y comenzar una sincera amistad; ni a unos ni a otros les presto ni la más mínima atención si me dan indicios de no ser interesantes.


Me gusta el camino en primavera, cuando la nieve, que lo cubría todo con su manto blanco, va permitiendo que a mi paso aparezca un mundo de mil colores; cubiertos de copos helados, lugares o personas, resultan algo misteriosos, pero mucho menos sinceros bajo el disfraz de la nieve [lo mismo, el frío actúa de anestesia, merma las verdaderas intenciones de los viandantes y encubre las grietas de los muros que hay levantados a uno y otro lado del camino]. El suelo bajo mis pies es aún terreno desconocido.


viernes 25 de septiembre de 2009

Dejé de creer un miércoles y me reafirmé un jueves






Abrí aquel día mi ventana, esperando que los primeros rayos de luz me dieran el empujoncillo que me hacía falta para comenzar con la rutina diaria… Bajo el alfeizar había un niño mal vestido y desnutrido, que tiritaba de frío y lloraba por no haber comido. Al mismo tiempo, me fijé en otro chiquillo que corría calle abajo, avergonzado, porque acababa de hacerle un favor sexual a un depravado adulto a cambio de un puñado de monedas para no tener que pasar por las penurias de aquel chaval que seguía llorando. Al otro lado de la pared escuché a un vecino de derechas insultar a un vecino de izquierdas y al izquierdista devolverle los insultos al derechista a modo de defensa. Tenía que evadirme, dejar de escuchar la pelea; encendí la tele. Justo después de la emisión de un anuncio publicitario, de un cochazo de lujo que costaba un sin fin de ceros precedidos de la unidad que me es imposible contar con los dedos (omitiré la marca porque no me paga por hacerle propaganda), empezaba un debate sobre la crisis económica y las posibles soluciones para ahorrar lo que se pudiera y como se pudiera. Apagué y opté por leer la prensa: conflictos bélicos allí, atentados aquí, problemas más allá… ¡Ufff! Tampoco quise seguir leyendo. Me puse el abrigo y me fui a dar un paseo. Por el camino presencié el robo de su bolso a una anciana que apenas podía perseguir a los ladrones; vi unos camellos vendiendo droga de no muy buena calidad (¡encima!) por las esquinas; me asombré con unos chinos que estaban metiendo compatriotas en talleres clandestinos para explotarlos; fui testigo de un atropello en el que el culpable salió huyendo sin prestar ayuda; me crucé con demasiada gente enferma de gripe A (era como si ya no hubieran personas que murieran de cáncer, SIDA o de la misma pena), y hasta me llevé las manos a la cabeza cuando me contaron que un padre de familia, con cuatro bocas a su cargo, era mileurista y, en cambio, unos que tenían de profesión ser futbolistas, tenistas, baloncestistas, golfistas…, o cualquiera de los -istas que se te ocurran, ganaban sueldos millonarios. Grité un ¡¡¡es suficiente!!! y volví a casa. Esa noche me auto-convencí a mí misma, pensando que todo podría cambiar; me volví a decepcionar al día siguiente.

¿Sigues aún pensando que puede haber algún tipo de ser divino que vela por la raza humana? No me vengas con lo de que “las cosas buenas las hace dios y las malas el diablo” porque eso tampoco me sirve de consuelo; al menos, Luci(fer) no parece ser de los que tira la piedra y esconde la mano (es cruel y despiadado sin ocultarlo). No pienses que me he vuelto defensora de uno y detractora del otro; en realidad, no creo en ninguno de los dos. Defiendo los ideales empíricos, no los religiosos, y como buena seguidora de las teorías científicas de bases sólidas y demostrables (no construidas desde lo místico), sólo creo en lo que veo. No creo ni en el que es conocido como el creador ni tampoco en Satanás porque ni al todopoderoso ni al maligno me los presentaron nunca.

jueves 24 de septiembre de 2009

Gone with the Wind







Lo he estado observando y, en principio, algo tímido, el viento se ha dado unas vueltas de reconocimiento, luego, ha investigado un poco por los sitios apartados de mi raciocinio y, al final, ha logrado llegar hasta ese recóndito escondite en el que guardo todo tipo de propósitos, decisiones e intenciones. Encontró Eolo mi lugar, ese que me mantiene apartada del resto. Me ha despeinado, el muy canalla, pero no contento con eso, me ha trastocado también las ideas; me las ha puesto del revés.

Lo que antes no me gustaba, ahora, me encanta. Si algo me emocionaba, en este momento no encuentro lágrimas con la que barrer las penas. Procuro estar seria ante ciertas situaciones que así lo requieren y, sin embargo, no puedo evitar los interminables ataques de risa. Aquello con lo que me ofuscaba, ya no me preocupa nada en absoluto.

Trastocados los pensamientos y renovados los sentimientos, esta nueva imagen de mí misma que le proyecto al mundo exterior hasta me está ganando en simpatía, desparpajo y osadía. Pero no todo es admirable. Admito que dicho reflejo también falla (a veces), pues, en ciertas ocasiones, le he visto unos detalles autoritarios (que no me gustan nada) que obligan a otros a hacer lo que no quieren (todo sea por alcanzar sus, o mejor dicho, mis objetivos) y en eso es en lo que se equivoca y en lo que tengo que procurar el cambio de inmediato, sin más demora; dejando que el curioso viento se lleve esta despótica conducta lejos... Porque yo no quiero ser injusta, no deseo convivir con una opresora y no me apetece convertirme en una tirana.

martes 22 de septiembre de 2009

No me tapan la boca, ¿o sí?

Me senté y me puse a pensar en qué había hecho de provecho hasta esa fecha. Fue penoso y deprimente no encontrar ningún ejemplo, hecho o prueba que mereciera realmente la pena.

Con lo típico de escribir un libro, plantar un árbol y tener un hijo mal empezaba; puesto que tenía el libro escrito pero no había conseguido publicarlo por falta de iniciativa, todas las plantas que habían llegado hasta mis manos pasaban a mejor vida en cuestión de meses (incluso semanas) por falta de tacto y en lo de la procreación y la continuación de la especie: 1º/ por falta de fe (con el espíritu santo sólo había y hay un caso mundialmente reconocido) y 2º/ por falta de dinero (para la adopción no tenía el suficiente poder adquisitivo) no había sido mamá de nadie.

Pensé entonces en la posibilidad de contentarme con los bienes materiales, tales como, inmuebles, coches, joyas, negocios... Y eso tampoco sirvió ni para dar mis metas por alcanzadas ni para darle sentido a mi vida... Algo tenía que haber; me negaba a no encontrar respuesta alguna... Aún sentada, miré al cielo. Vi una estrella muy brillante, mucho más que el resto, que en realidad no lo era. El planeta Marte me dio la solución a mi enigma: me di cuenta que tenía y tengo una vida libre para hacer y decir lo que quiera, lo que me de la gana, lo "que me salga del bolo" (como diría aquella) y eso es lo que hago en el mundo real y también cada vez que vengo a este, mi cosmos aparte; cuando cuento, relato y digo lo que me apetece. ¡Qué nadie logre callarte! ¡No pierdas tu libertad de expresión! ¡Manifiesta lo que piensas, lo que crees y lo que sientes! Pero sobre todo, ¡qué no te silencien nunca!








viernes 18 de septiembre de 2009

¿La princesa está triste?

http://www.youtube.com/watch?v=dE8s4j_BMtw

Nadie te dijo que eso de ser princesa sería fácil...


No has vivido nunca en un maravilloso reino, pero poseías un bonito castillo. De difícil acceso, y custiodado por dos fieros dragones alados, ese era tu preciado y protegido feudo. No has tenido príncipe azul, ya que, de momento, no le ha dado por aparecer por los alrededores de tus dominios. Mientras lo buscabas, has besado mucho caballero andante, idiota, mequetrefe, mamarracho y maleante. De ninguno, ni su supuesta sangre azul, debiste fiarte. Deja a un lado esos batracios viscosos y babosos; prohibidos desde este momento. No has solido ser invitada a los bailes de las otras princesas, seguramente no te has estado perdiendo nada. Se ve que no eres la única para la que llega la medianoche y a la que se le acaba la fiesta, pierde su zapatito de cristal y se vuelve a vestir con ropa harapienta para estar por casa. No has parado de pasearte por las nubes, aunque no creas que por andar por allí arriba y haber perdido de vista el suelo, no tienes posibilidades de volver al mundo real... No has llevado corona sobre tu cabeza, sin darte cuenta que no hace falta ningún tipo de tiara adornada con las piedras más preciosas que puedan existir en todos los continentes, pues lo que realmente vale no hay que buscarlo tan lejos. Si no lo sabes, si no eres consciente o no quieres creerlo, te lo digo, te lo recuerdo, te lo revelo: está en tu interior. Déjalo que salga, que emerja, que reaparezca y verás como de esta forma alejarás la tristeza.











martes 15 de septiembre de 2009

Ya eres como el viento

No estaba siendo un buen día para mí. Me ha estado pasando de todo y de nada. Día difícil de digerir, eso es todo. Como colofón final, una llega a casa, pensando que ya no le podrá pasar nada más, pero ¡ay, destino cruel!, aún me tenía preparada una sorpresita en forma de desagradable regalo. El obsequio ha caído como jarro de agua fría, como estacazo en el corazón... Patrick Swayze ¡ha muerto! y yo voy y me entero un día más tarde. Desde que me he enterado no puedo sacarme de la cabeza la película "Dirty Dancing", ¡la de veces que la habré visto! Mi afición a las BSO comenzó con el primer visionado de esta cinta (el amor por el cine venía de antes). Tuve todas y cada una de las canciones grabadas en cassette (sí, soy de esa época) y las llevaba conmigo a todas partes en mi walkman (sííííííííííí, ya he dicho que soy de ese tiempo tan remoto); me reunía con las amigas de clase un domingo al mes para ver la película (y a Patrick moviéndose como se movía ¡ay, madre!, eso también) y me esmeré en aprender bien inglés para entender lo que decían las letras de los temas. Ya todo eso lo he perdido con su marcha. Patrick, no voy a hablar de lo buen actor que eras (porque lo fuiste), ni del maravilloso marido que intentaste ser pasa Lisa (porque el vuestro era un amor tangible) y mucho menos de la pasión que sentías por tus animales (esos hijos que no tuviste nunca). No has podido vencer a ese cáncer maldito, te has rendido, nos has dejado para poder ser como el viento. Te entiendo, seguro que este lunes tú también llegaste a casa sin ganas de seguir adelante; paraste tu paseo para batir tus alas y liberarte. Cuando tu camino era agradable, le diste momentos inolvidables a aquella quinceañera pecosa, gracias, no te olvidaré.

http://www.youtube.com/watch?v=c3G6ZDq1E4Q

* Si pinchas en el enlace, vas a disfrutar de una de las canciones que formó parte de la banda sonora original de "Dirty Dancing", interpretada por el propio Patrick Swayze. Ya no lo tenemos entre nosotros, pero lo podremos escuchar para siempre.





viernes 11 de septiembre de 2009

El día que no conocí a Jeff Bridges



Me habían invitado a pasar unos días en San Sebastián. Nunca había estado allí, pero no era eso lo que más ilusión me hacía. Mi visita coincidiría con el Festival de Donostia y además el homenajeado en esa edición sería uno de mis actores favoritos, Jeff Bridges.

Recuerdo el viaje como uno de los peores de mi vida. Habiéndose inventado medios de transporte tan cómodos y rápidos como el avión, ¿qué hacía yo viajando desde Cádiz hasta allí en tren? No podía elegir. Era un regalo con todos los gastos pagados. Tuvimos que parar en Atocha (Madrid) para cambiar de tren. Si el Andalucía Express ya dejaba mucho que desear, el Talgo me desesperó. Parecía uno de esos que tuvo que coger el afamado Willy Fog para hacer su archiconocida vuelta al mundo en dos meses y medio. Había salido de casa muy temprano y llegué al norte casi a medianoche. Fue una jornada agotadora, tanto que yo no advertí a poder hacerle caso a los consejos que me dieron por el camino. Me quedaría esos días en casa de un familiar de mis acompañantes y ellos me sugirieron que ya que me quedaba en su casa, le diera la razón en todo momento, la tuviera o no, porque andaba algo sensible últimamente y que le contrariaran le podría poner algo nerviosa. Pensé que me tomaban el pelo; creí que estaban exagerando y que esa persona y su carácter no serían para tanto.

En los días siguientes, visité el lugar y los alrededores, paseando por la playa de la Concha, haciéndome fotos frente a las esculturas de Eduardo Chillida, pudiendo entrar en el restaurante del mismísimo Karlos Arguiñano en su pueblo natal, Zaraut y caminando por las pintorescas calles de Saint Jean-de-Luz en el país vasco francés. Una de las tardes, la tarde famosa, decidimos quedarnos de compras por la cuidad. De tienda en tienda todo parecía ir normal, pero uno de mis dos acompañantes y su hermana, nuestra anfitriona, se retiraron la palabra sin motivo aparente. Como iba a ser imposible conseguir algún pase para la ceremonia de la entrega del premio a Jeff, propuse, para crear “paz” en el ambiente, que intentásemos conseguir entradas para la proyección de la película del homenajeado, que por aquel entonces era la de The Door in the Floor [Tod Williams, 2004] (que no sé bien por qué en español hicieron la extraña traducción de Una mujer difícil para el título). Recorrimos taquillas y cines, no conté cuántos, pero fueron muchos y no hubo manera, todo estaba agotado.


Llegamos a la casa, tocaba cenar. Mi amiga, aún enfadada, no quiso salir de la habitación y su hermana nos preguntó al otro acompañante y a mí si sabíamos los motivos de su enfado. Al principio, yo intenté mantenerme al margen, aún sabiendo perfectamente la causa del disgusto, pero opté por callarme la boca y no meterme en medio de ambas hermanas y sus asuntos. Fui a la habitación a ver si mi amiga se encontraba bien. Me contó los detalles que yo me había perdido, razonó sus argumentos para estar tan enfadada y, mientras tanto, se me fue el santo al cielo con la charla. Cuando me quise dar cuenta, los demás ya habían empezado a cenar y no habían contado conmigo. Fui a lavarme las manos y pregunté si hacía falta algo de la cocina. Me senté a la mesa, en el mismo lugar dónde lo había estado haciendo desde mi llegada y en cada una de las comidas anteriores. Pedí la ensaladera para servirme un poco de ensalada en mi plato. El silencio cortaba el ambiente en la mesa. La anfitriona rompió el mutismo del personal. Se dirigió directamente a mí y me preguntó: _ ¿Está bien mi hermana? No tiene por qué enfadarse, está equivocada, ¿yo tengo la razón en este asunto, verdad?_ Podría haberme callado, podría haberle seguido la corriente, podría… Pero los que me conocen, saben que yo puedo ser muchas cosas, pero injusta nunca y no hubiera sido justo que le hubiera dado la razón a quién no la tenía. De repente, esta chica entró en cólera. Se puso como loca (literalmente). Me quitó el plato que tenía delante y lo estampó contra la pared. Yo alucinando, le pregunté que a qué venía el numerito del plato volante y ella, furiosa y con los ojos envenenados de rabia me gritó diciéndome que en su casa no se le podía llevar la contraria. No quise escucharla por más tiempo y como vi que el resto de comensales no estaba por la labor de prestarme su ayuda en ese sinsentido, me fui para el dormitorio que me habían asignado el día de llegada de mi visita y comencé a hacer mi maleta. La trastornada llegó gritando hasta el quicio de la puerta y me volvió a dirigir la palabra para preguntarme qué estaba haciendo. Era evidente, guardaba mis cosas para largarme de ese manicomio. Mi amiga, que se había quedado dormida, se despertó con los gritos de su enajenada hermana y vino a ver qué ocurría. Los otros le explicaron que yo “había cometido el error de no darle la razón a la anfitriona” y ella, que entró en la habitación me pidió que me tranquilizara y que hablara las cosas. Le dije que no tenía nada de qué hablar, que ya había visto bastante y que no tenía motivos para quedarme allí por más tiempo. Su hermana, que nos escuchaba desde la puerta mientras observaba que yo seguía haciendo mi maleta, cerró ésta de un golpe seco y echó un pestillo que había por fuera (sí, la cerradura de esa puerta estaba por el lado exterior, no sé). Intenté abrir la puerta desde dentro, pero fue imposible. Golpes, patadas, puñetazos y de fondo una desquiciada riéndose y diciendo que yo no saldría de allí hasta que a ella le diera la gana. Pensé por un momento que estaba de coña y mi amiga, que se había quedado encerrada en la habitación conmigo, me dijo que si la hermana no abría alguno de los otros dos lo haría. Pasaron veinte minutos y allí no vino nadie. Se me ocurrió llamar a la Ertzaintza para decirles: _ Hola, buenas noches. ¿Hablo con la policía? Vengan a este domicilio, por favor, que me han secuestrado_. Sonaba a absurda comedia americana para las tardes de domingo, ni la policía me iba a tomar en serio. Esperé, me desesperé y a eso de las seis y media de la mañana escuché como descorrían el pestillo desde el otro lado. Era el novio de la loca, me dio los buenos días y me pidió disculpas por la escena del día anterior. Le pedí que se apartara y me dejara sacar la maleta. Me rogó que no me fuera y me siguió hasta el ascensor. Mi amiga, que durante las horas que habíamos estado retenidas también había decidido marcharse, estaba detrás de él con su maleta y lo poco que le había dado tiempo de guardar en ella mientras su cuñado trataba de convencerme. La hermana se levantó y de nuevo se puso a gritar. La pesadilla no había terminado. Al ver que no le prestábamos atención, se fue corriendo para el interior de la casa, en dirección a la ventana y gritando que saltaría por allí. Todos fuimos corriendo tras ella y la vimos en el salón, justo delante de la claridad que entraba por los cristales. Que se tiraba, era lo único que decía ahora; volvía a amenazar y yo, cabreada con todo y con todos fui a la ventana, la abrí y le invité a tirarse de verdad. Los asistentes alucinaron con mi reacción. ¡Pero si yo era la persona más lógica y cuerda que estaba en esa habitación, por favor! No quisiera pecar de frívola, pero el suicida con verdaderas intenciones de acabar con todo no lo dice, no amenaza, no lo advierte; lo lleva a cabo y punto. Sabía perfectamente que no se iba a arrojar al vacío desde aquel quinto piso. No podía pasar más tiempo en esa casa de locos. Me fui. Llegué a la calle, respiré hondo y mientras me alejaba del portal escuché la voz de la loca que le pedía a su hermana que volviera. No quise mirar atrás, sólo tenía ganas de llegar a la estación, comprar el billete del primer tren que me llevara de vuelta a casa, y es que, ¡cuánta razón tenía Dorothy!... En casa se está como en ningún sitio.






miércoles 9 de septiembre de 2009

1 cama, 2 lados, 4 esquinas


Da igual cuál sea la postura cuando no se puede conciliar el sueño; si esa noche Morfeo se ha olvidado de ti y no ha venido a darte su abrazo, olvídate tú de poder dormir. Prepárate, las horas serán como inagotables segundos en los que mirarás a la nada, esperando una respuesta que nunca llega.


Pruebas a encogerte, como si la postura fetal, la misma confortable y segura que tuviste en el vientre materno, fuera a ayudarte en algo. Estiras luego las piernas abiertas y los brazos en cruz, para continuar mirando un techo mudo. Del lado derecho te sientes al borde de un precipicio, sacas la mano e intentas averiguar la forma que tiene el abismo. Del izquierdo, se te duerme el brazo, irónico, porque tú aún estás sin síntomas de poder conseguir dormir aunque sean sólo un par de horas. Ahora, creas más oscuridad tapándote la cabeza con la almohada, algo que tampoco da buen resultado. Se te escapa un suspiro, ¿de desesperación, tal vez? Lloras de impotencia por querer dormir y no poder lograrlo; pero a mí no me engañas, tu motivo es otro bien distinto al insomnio, esa angustia es otra.



Hoy te dijo de nuevo que quiere a otra, sin dejarte opción a poder hacerle feliz. Él sueña con volver a su lado y tú anhelas soñar que todo ha sido un mal sueño que has tenido mientras estabas durmiendo sobre cada una de las esquinas y a ambos lados de tu cama.