viernes, 8 de octubre de 2010

La historia del chico mono y la chica listilla


Josué tenía una sonrisa maravillosa; toda aquella persona que tenía la suerte de verle sonreír difícilmente podía escapar a sus encantos y ya no dejaba de pensar que él era un chico bastante mono. Marina era cristalina como el agua, pero tímida a la hora de actuar en cuestión de relaciones. Esa falta de decisión la camuflaba con su inteligencia y su capacidad de observación. De ella pensaban que era tan listilla como una ardilla.




Ambos coincidieron en una fiesta a la que fueron invitados por separado; no se conocían de antes. La música sonaba y cada uno bailaba en un rincón con sus respectivos amigos. Desde la distancia, la llamativa sonrisa de Josué no se le escapó a la avispada Marina. En un momento de la noche, Josué decidió acercarse al lugar dónde bailaban ella y sus amigos. Educadamente se presentó al grupo completo, pero estaba claro quién era la persona que le interesaba, la discreta Marina, que se mantenía en un segundo plano dejando que fueran sus amigas las que disfrutaran de la risas del chico simpático. Como pudo, Josué sorteó a todas aquella encantadoras damas para acortar distancias con la chica vestida como el mar azul. A ella le mostró la mejor sonrisa de toda su amplia colección y claro, Marina no pudo ser indiferente. _'Me gustas chica lista'_ le comentó Josué a Marina. _'En cuanto te he visto me he dicho que eras un chico muy mono'_ le contestó ella. Hablaron mucho rato, tanto que llegó un momento en el que hacía tiempo que todos habían dejado de bailar y la música había cesado. Decidieron continuar tan entretenida charla fuera del local. Los amigos se despidieron y la pareja prosiguió con su conversación... Los temas le duraron 1.180 días. Después, Josué perdió su encantadora sonrisa de chico mono y Marina descuidó su perspicacia de chica listilla.
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6 comentarios:

El Mar no Cesa dijo...

Al menos tuvieron esos 1180 dias para compartir... es peor que no se hayan conocido nunca...
Capaz que no lo perdieron, solo se aburrieron?.
La mayoria de todas las cosas, en algun punto acaban. Puede que su belleza radique en eso?
Un beso, que post mas bonito.
Mar.

Juanjo dijo...

Creo que dadas las circunstancias aun duraron mucho,asi que al menos disfrutaron bastante tiempo el uno del otro
Besos

Carla dijo...

1180 días es mucho tiempo compartido :) Seguro que quedan muy buenos recuerdos y aún la sonrisa vuelve a sus rostros de vez en cuando al recordarse :)

dalo dijo...

Buena historia,1180 días parece mucho pero a ellos les quedo corto, de eso estoy seguro. Postdata: mi segundo nombre es Josué, solo comento esto, obviamente no puedo competir con la sonrisa encantadora del mono. Saludos.

Quequieresquetediga dijo...

En este mundo hay demasiados monos, ardillas, sanguijuelas, lagartas, leones, hienas, moscas cojoneras, anacondas, aguiluchos; somos demasiadas especies diferentes y cuando nos relacionamos es normal que surjan diferencias. Por eso, hay que disfrutar el tiempo que se esta bien, como esos 1180 dias de tus protagonistas. Seguro que ambos disfrutaron esas interesantes conversaciones.

Petardy dijo...

Mar: al menos, 1.000 y pico días es algo más que nada... Habría que preguntarles a ellos si fueron suficientes o demasiados. Un abrazo.

Juanjo: no sé de qué circunstancias hablas (supongo que quieres hacer referencia a los tiempos que corren), pero me parece, que en cuestión de amores nunca es bastante. Un besillo.


Carla: tendría que ocurrir tal y como dices, que todos fuésemos capaces de recordar a amores pasados esbozando sonrisas, pero me atrevo a afirmar que en la inmensa mayoría de los casos cuando recordarmos a un/a ex es para maldecir el tiempo que se gastó a su lado. Un besote.

dalo: una historia más de las muchas que hay por ahí y quedan por contar. Curioso lo de tu segundo nombre, teniendo en cuenta que no creo que dalo sea el primero. Un kiss.

Quequieresquetediga: ¡Menudo zoo me pintas! Después de saber que eso es lo que me espera en el mundo exterior, esta pobre corderita prefiere quedarse en su burbuja de libros, películas y blogs, así no se me acercará ningún animal. Un besazo.