viernes, 16 de octubre de 2009

Lo que viniste a traerme


Llegaste aquel día con una de tus mejores sonrisas; lo recuerdo porque siempre me encantaba cuando sonreías. Trataste de distraerme, preguntándome cosas que se notaban no eran de tu interés. La caja que llevabas entre tus manos me llamó la atención nada más verla. Recuerdo el color vivo del papel elegido para envolverla; si no pretendías que me fijara en ella, tendrías que haber escogido una envoltura algo menos llamativa. Ese regalo era sólo y exclusivamente para mí. Lo abrí ilusionada, pero en cuestión de micro-segundos cambié la ilusión por decepción. Venías a devolverme todo lo que te había dado. Las caricias, los besos, la comprensión, la paciencia... Todo estaba dentro de esa caja, incluidas las lágrimas, esas mismas que me prometiste ibas a guardar desde la última vez que me desengañé, y que desde que tomé la caja en mis manos, sin duda, derramé de nuevo por ti.








9 comentarios:

Juan dijo...

aii no!! Yo lo mato! le revoleo la caja por la cabeza y le meto una patada en el culo que lo mando al bosque de los pitufos. Perdon pero no soporto que te hayan hecho una cosa asi. Fuerza mi reina! que esto no te tire para abajo

Beso grandote desde la distancia!

Juancho!

El vecino del 5º dijo...

Podrías hacerle tú lo mismo; métele en una caja, sin envoltorio, todo lo que te dio y que y no te hace ninguna falta. ¡Ánimo!

Logan y Lory dijo...

Si alguien es capaz de meter en una caja tus caricias, tus mimos, tus sentimientos, las lágrimas que te causó y todo eso que se da cuando uno pone la ilusión en una relación, es que bien poco te merecía.

Déjale ir...

Un abrazo.

joselop44 dijo...

UN regalo envenenado..
Un abrazo guapa

dalo dijo...

La vida siempre tiene de estas cosas, pero sigue adelante, con el mismo buen ánimo que te caracteriza.

Fiebre dijo...

¡Qué malo es el desamor!

Proceso de luto, a penar, y luego a Petardear... aunque no seré yo la insensata que te diga que todo va bien.

Pero ten por seguro que todo IRÁ bien.
Incluso antes de lo que imaginas.
Esto es como la selección española de fútbol: ¡PO-DE-MOS!

Petardy dijo...

Para todos/as:

- Lo 1º, gracias por el ánimo y el apoyo, pero no era necesario, al menos, no para mí. Me explico, sin sonar a tópico, yo no he vivido ni experimentado ésto que describía (no recientemente, claro, pero es algo que me suena, desgraciadamente). Este desamor lo está sufriendo una amiga y quería mostrarle que la comprendo y que, por supuesto, la apoyo.

- Lo 2º, gracias de nuevo; ya que sé que cuando realmente tenga un problema parecido a éste podré contar con vosotros. Muaca!

- Y lo 3º y último (lo prometo), deciros que todos podemos llegar a pensar que es duro, hasta doloroso, no ser querido cuando se quiere todavía, pero ahora yo os invito a pensar en algo que puede ser bastante más duro: ser todavía querido cuando ya no se quiere. Lloramos si no nos quieren con la misma intensidad, nos enfurece no ser correspondidos, no entendemos los motivos por los que no pueden querernos y la cruda realidad es que no podemos obligar a nadie a que nos quieran.


Queda poquito del sábado y todo un domingo por delante, ¿qué haceís que no estáis aprovechando vuestro tiempo? XD

Anónimo dijo...

Hola Petardy.
Aprovecha tu tambien el tiempo, que ultimamente veo que haces muchas horas actualizando el blog con los mismos temas, sal a la calle y distraete de los desamores ( tuyos a de tus amigas...)
Los desamores cuando uno es joven no tienen mayor importancia, duran lo que una piruleta a la puerta de un colegio. Hay mucho chico guapetón esperandonos, como para acordarse de aquellos que solo nos dejaron malos sabores de boca. Yo solo me quedo con aquello que me hace mas fuerte. A veces son cosas malas (humillaciones, palabras hirientes, infravaloraciones...) pero es que hay casos que es lo unico que te ofrecieron. Me agarro a ello para crecerme y luchar hasta alcanzar todo aquello que siempre creyeron que no podria lograr. Ya ves, me pesa mas el orgullo tocado que lo poco que me quisieron ( lo nada, jajaja). Será que en el fondo esa persona tampoco me importo mucho, a veces te aferras a alguien porque pasas por un mal momento pero no porque te importe de verdad.
Una cosa que no comparto es decir que es duro que te quieran cuando no quieres. Si alguien no te interesa que importa que te quiera o no, olvidalo y dejalo tranquilo y todo arreglado.
Yo jamás he obligado o presionado a nadie a hacer nada( porque soy la primera que no soporto que me impongan) ni tampoco he engañado a nadie diciendole que lo queria si no era cierto, con el fin de sacar provecho. Hay que ser pacientes y las cosas iran surgiendo poco a poco, si tienen que hacerlo.Creo que en cuestiones de quereres hay demasiado interes e hipocresia, sin embargo siempre deberiamos ser sinceros y decir la verdad para evitarnos malos tragos.

Fermín Gámez dijo...

¿Se puede regalar algo que termina en decepción? En este caso, todo lo que se dio y se entregó antes. Devolverlo, como en una especie de desdén. Y sin embargo, adopta esa devolución una envoltura de regalo. Curioso detalle.