martes, 6 de enero de 2009

Animales de malas costumbres

Nunca llegan a tiempo...
... las palabras de ánimo para las personas abatidas.
... una disculpa por parte de los que hacen daño.
... los "te quiero" del hermano, del amigo o del amante.
... el reconocimiento al empeño y al esfuerzo que en el día a día ponemos.
... las satisfacciones que ofrece la vida mundana.

En cambio, sobran a nuestro alrededor: los pretextos y las excusas evasivas; los engaños y las mentiras disfrazadas de verdad; el desaliento y las depresiones; los inconvenientes y las trabas... ¿En que momento de la evolución decidimos prescindir de las buenas maneras? No merece la pena seguir enumerando un sin fin de desdichas, pues la especie humana no tiene intención ninguna de cambiar sus malos hábitos.


2 comentarios:

Nadiemeentiende dijo...

A más de uno le daba yo a leer esto. Las buenas maneras parecen haber desaparecido para siempre. No es que me considere yo un ejemplo de ellas, pero he aprendido a escuchar, a decir lo que siento cuando quiero, a ser agradecido y cumplido cuando hay que serlo y nunca me verás insultar, gritar o recriminar algo de mala manera. Más que de evolución es un problema de educación. Desde hace veinte, treinta años, se nace con todo hecho, con comida, con juguetes, con una casa, apenas hay nada por lo que agradecer porque todo lo tienes al alcance de tu mano y, sobre todo, de manera fácil. Y por no empezar a hablar del concepto de "individualismo". El que no se ha visto en el fondo del pozo nunca sabrá agradecer ni gestos, ni palabras, ni miradas, ni favores. Hay que ser más humano, que nos queda poco de vida!

Millones de besitos de tortitas con ojitos y boca de sirope...

Petardy dijo...

Sabes que yo soy muy mal hablada (por la mala costumbre de ponerle mote a todos/as) y muy mal pensada también (el refrán dice: "piensa mal y acertarás"), así que yo soy peor ejemplo a seguir que tú; aunque si algo bueno he de destacar de mí (no todo iba a ser malo), a pesar de pertenecer a esa generación que ha venido al mundo con todo hecho, es que se me da muy bien escuchar a los demás.

Besitos.