miércoles, 22 de abril de 2009

¿Un mundo sin filosofía?



Momento pre-selectividad, no tenía ningún examen de filosofía aprobado porque no me interesaba nada estudiar el pensamiento ajeno, así que, dejé que mi cabecita pensara en una solución para poder pasar la asignatura y así poder ir a la selectividad. Como sabía que a esas alturas era imposible que me pusiera a empollar cada autor, con su respectiva teoría, y sacar un apto en algún examen, se me ocurrió hacer un trato con la profesora.

En aquella maravillosa sala de profesores, toda decorada con vitrinas de caoba oscura que encerraban cientos de libros, sillones enormes de madera tallada y tela roja de terciopelo y una mesa grandísima que ocupaba todo el espacio central de la sala (que recordaba a cómo pudo haber sido la mesa redonda del rey Arturo y sus caballeros), le expliqué mi caso a la profe. Al principio, Julia parecía no comprender bien lo que le proponía, me decía que eso no se podía hacer, pero al final aceptó la propuesta, puesto que entendió mis ganas de terminar ese junio para entrar en la facultad de medicina. Ambas acordamos en que yo no haría ningún tipo de test o examen de filosofía si a cambio hacía un trabajo sobre la historia de la filosofía desde sus orígenes hasta la actualidad, eso sí, por muy de sobresaliente que estuviera el estudio, yo no obtendría más que un aprobado por el trato de favor que se me iba a hacer a espaldas de mis compañeros.

Me puse manos a la obra aquella misma tarde. Tenía millones de cosas que estudiar, sin embargo también debía cumplir la parte del acuerdo que me tocaba. Después de semanas de investigación de las de antes, encerrada en una biblioteca rodeada de cientos de libros abiertos por diversas páginas y marcados por tantas otras, buscando libros por el método del casillero con fichas y luego mecanografiando la información redactada, el resultado fue un ensayo de unos 10 folios a doble espacio que hasta logró ser presentado a un concurso de la Diputación de Cádiz. Sólo ganó un diploma de participación, pero mi profesora fue la docente más satisfecha de aquella sala, pues había conseguido que alguien a la que no le interesaba nada de nada la filosofía lograra confeccionar un escrito del que la autora _es decir, yo_ pudiera sentirse hasta orgullosa.

* Aquel trabajo os lo mostraré en sucesivas entradas del blog y como es algo largo, tengo intención de desglosarlo por etapas. Entiendo que para aquellos que os pase lo que me ocurría a mí, os sonará a típico rollo “come-cocos”, pero os garantizo, que si le ponéis algo de atención os daréis cuenta que lo que aquella jovencita deducía tampoco eran ideales tan absurdos.



10 comentarios:

Dafne dijo...

Mmmm, filosofía, a mi me encanta,desde luego.
Hace poco tuve que hacer un trabajo sobre la muerte para ésa misma asignatura,y realmente,creo que es mucho más trabajoso que estudiarse la teoría; y sin duda, tampoco creo que haya hecho un trabajo más probechoso en toda mi escolarización.
Seguiréleyendo,tengo curiosidad por leer tu ensayo ;)

Bohemia dijo...

como me gusta la cabecera de tu blog, destila magia y originalidad...
Bss

Gipsy dijo...

Me ha encantado éso de que no te interesaba estudiar el pensamiento ajeno!!! Genial descripción de la filosofía, ja,ja,ja

Yo te cuento un secreto, a mi tampoco me importaba mucho, pero siempre sacaba buena nota sin casi estudiar!! Por lo visto me enrollaba mucho y daba el pego...

Mary Lovecraft dijo...

Si es que con dedicación y empeño, siempre se consigue lo que uno se propone, tarde o temprano ;)

esperando ese desglose impaciente me dejas

un besazo

Emma dijo...

Buena profe esta tuya ;) saliéndose de la norma con tal de fomentar y estimular... ¡Bravo!

A mí me gusta filosofar, a veces me miran raro ^^

Emma dijo...

Uy, me olvidé el besito!! Muaaaacks ;p

dalo dijo...

jajajjaja si pues filosofia abarca todo el conocimiento y sobre todo profundizar tu propio pensamiento. La verdad en el cole no me gustaba filosofia( la verdad no me gustaba nada)pero con el tiempo le fui agarrando el gusto jojoj se cuidan

jose dijo...

Es una suerte dar con profesores que entienden que estimular y provocar la curiosidad son fundamentales en la educación, y que saben cómo hacerlo.
Un abrazo

Petardy dijo...

Dafne: gracias por interesarte en la entrada y esperar las otras que hablen del ensayo; sólo espero que cuando las publique no te sientas decepcionada.

Bohemia: me has sacado los colores con los elogios sobre la cabecera. Con cada entrada que publico intento que cada paseo transmita eso mismo, mucha magia y grandes dosis de originalidad... A veces lo sonsigo, otras no tanto. Muaca!

Gipsy: las opiniones ajenas si que son interesantes (de hecho, no seguiría tantos blogs si no me interesaran), pero ponerte a estudiar las divagaciones o los razonamientos... Uff, nunca he tenido voluntad para eso. Me alegra haberte sacado algunas risas y te doy la enhorabuena por esas buenas notas, por lo menos, uno de los dos aprovechó su etapa de estudiante. Besitos.

Mary: uyuyuy, mucha espectación he creado para un ensayo que lo mismo no cumple las especativas. Un beso gigante.

Emma: filosofar es divertidísimo y no te tienes que sentir mal por esa faceta tuya de pensadora. Si lo demás te miran raro, allá ellos, no es problema tuyo. Kisses.

dalo: tarde o temprano maduramos todos y al final siempre nos interesamos por algo. Mientras tanto, la filosofía del Carpe Diem y a disfutar!!! Un abrazo grandote.

jose: ojalá algún día pueda llegar a ser de esas profesoras que estimulan las ganas de aprender. De momento lo tengo difícil, la mayoría de mis alumnos ven el inglés como un incordio y no como una ventaja. Hugs & kisses.

* Espero que todos tengáis un finde genial.

Fermín Gámez dijo...

Cavilándolo un poco, es que eso de tener que estudiar (es decir: obligación), el pensamiento ajeno es todo un rollo.
Soy más partidario de conocer, no de "empollar" el pensamiento de los demás.

Pero los planes de enseñanza y todo lo que va aparejado a ellos no "conocen" otras vías.

Saludotes gaditanos.